¿Por qué atención domiciliaria?

A lo largo de la vida las situaciones inesperadas son la única constante. Problemas que no sabemos cómo resolver, emociones que no podemos soportar, relaciones que no funcionan… Tal vez nuestros seres queridos nos aconsejen ir al psicólogo, pero aún hoy en día mucha gente lo descarta. “Eso es para locos”, dicen. Pese a los avances de las últimas décadas, esa creencia sigue vigente en la población, y mucha gente prefiere estancarse en una situación dolorosa antes que pedir ayuda a un profesional de la psicología. Dar el primer paso siempre es lo más complicado, tanto por superar el mito como por la vergüenza de lo que algún conocido pueda pensar. Es ahí donde entran la Atención Domiciliaria y Online.

En lugar de hacerte ir a nuestra consulta, nosotros iremos a ti. En tu casa o en un lugar designado por el cliente, nos desplazaremos para tratar la situación en la más absoluta confidencialidad, evitando malos tragos y preguntas indeseadas. A su vez, este acercamiento nos permite actuar mejor en casos relacionados con menores, pues podemos verlos en su entorno habitual y estudiar la problemática desde otra perspectiva. Asimismo, tampoco tenemos problema en realizar la consulta a través de skype u otras formas de comunicación a distancia si la situación así lo requiere.

No existe ninguna ley universal sobre cuándo debemos acudir a un psicólogo, sino que eso es cada uno quién debe decidirlo. La mayoría de la gente que se atreve a dar el paso lo hace porque no se encuentra a gusto consigo misma, ya sea física o emocionalmente. Una alta autoestima es fundamental para disfrutar de la vida, aceptarnos tal y como somos y abandonar los pensamientos negativos que nos contaminan. Date la oportunidad de ser feliz. Sal al mundo. Te lo mereces.